PORTAFOLIO HISTORIA DE LA PEDAGOGIA

HISTORIA

HISTORIA DE LA PEDAGOGÍA 
NÚCLEO UNO






NARRATIVA EPOCA MEDIEVAL
EDAD MODERNA

RENACIMIENTO
SIGLO XVI-XVIII
Autores

Francy luis de león: 1527 -1591 reconocedor de las teologías y los versos de prosa

OBRAS: cantar de los cantares

GARCILASO DE LA VEGA: 1501—1536
Escritor del siglo de oro

MIGUEL DE SERVANTES

SIGLO BARROCO DE ORO

SIGLO XVI


Decadencia política y militar  en donde se reflejó la crisis militar, política, económica.

Crisis  social y económica en donde la mortalidad aumento de la guerra.

LITERATURA ESPAÑOLA

CONCEPTISMO
Elipse entre figuras entre figuras literarias
El cielo es azul
El pasto es verde.

CULTERALISMO

NEUMOLOGISMO: creación de nuevas palabras con las figuras literarias.

Las palabras tienen significado de concepto, pero también social


En esta época tambien se dio el arte teatral en donde se fomentó como expresión.

ARTE TEATRAL:

Dinamismo

Teatralidad

Dicolarivismo

Suntuosidad

Contraste

En la época barroca también se desarrolló habilidades poéticas formándose como  un arte vulgar en donde se desarrollaría la sensualidad el erotismo y daría a conocer lo sentimientos y amor.












   



NÚCLEO  1

LA NATURALEZA DE LA LITERATURA Y SU PEDAGOGÍA


PREGUNTAS GENERADORAS #1.



1. ¿CÓMO SE DEBE CONCEBIR LA LITERATURA?

concebir la literatura como una actividad que es llevada a cabo de forma progresiva y en la que cada paso nos acerca a la meta, lo que, por supuesto, es falso: no existe esa meta (o sólo existe en términos individuales), pero, aun en el caso de que existiera, estar a diez pasos de ella no significaría estar más próximos de su final que cuando todavía nos encontrábamos a treinta, puesto que la literatura no es una actividad progresiva, sino una en la que abundan los avances pero también los retrocesos y las vueltas atrás. Un buen primer libro no supone que se escribirá un segundo libro mejor -a menudo sucede lo contrario, lo que resulta, en mi opinión, una prueba palpable de que su autor no es un escritor realmente- y ni la juventud ni la madurez garantizan obras maestras. Tampoco lo hacen el ser desconocido y el haber alcanzado cierto reconocimiento, ni el haber ejercido múltiples oficios o haberse dedicado plenamente a la escritura, del mismo modo que no hay garantías de que un libro sobre la Guerra Civil vaya a tener más éxito que uno sobre un bovino: de hecho, en términos literarios, La vida de una vaca del chileno Juan Pablo Meneses es notablemente mejor que muchas novelas sobre el enfrentamiento español.

En sustancia, el prestigio literario (si es que podemos considerarlo la finalidad de disputar la carrera, aunque ésta también podría ser el éxito comercial para algunos) no es un bien inmueble y ni siquiera una inversión que uno pueda ir aumentando con cada paso que da hasta cruzar la meta y rentabilizarla de un modo u otro: los prestigios (y las fortunas) se crean y se derrumban con la misma facilidad sin que nada tenga más importancia para su suerte que la calidad de los libros que se escriben, que es la primera cosa en la que los escritores dejan de pensar cuando empiezan a concebir lo que hacen en términos de una "carrera". Pensar en esos términos es, en cierto sentido, el resultado natural de la pérdida de prestigio social de la literatura (por no hablar de la caída de sus ventas), pero resulta sorprendente que pocos escritores vean que esa pérdida de prestigio es también el resultado de la visión mercantilista de la literatura que se esconde detrás de la concepción errónea de la producción literaria como una carrera.

A pesar de ello, y aquí me desdigo, quizás sí se pueda concebir la literatura como una carrera: adelante están los escritores que nos han precedido, detrás los que nos seguirán; la pista está abarrotada y es imposible avanzar; tampoco es posible saber si hay una meta y dónde se encuentra. El escritor desea ir hacia delante pero no puede hacerlo, y no sabe si hay alguien en las gradas observándolo. A veces escribe, al borde de la asfixia porque los escritores que lo precedieron no se mueven y los que vendrán detrás de él lo empujan para que les deje sitio; carece incluso de la certeza de que lo que hace tenga algún sentido, pero lo hace, y procura no despertarse nunca del sueño de la literatura, sólo que algunos conciben éste como una terrible pesadilla.


2. AL  DEFINIR LA LITERATURA COMO ARTE POÉTICO ¿QUÉ ELEMENTOS TÍPICOS SE INTEGRAN?


a)     Literalidad:
Jakobson define la literalidad de la siguiente manera: “objeto de la ciencia de la literatura no es la literatura, sino la literalidad, esto es, aquello que hace de una obra determinada, una obra literaria”. Tal definición nos hace referirnos a uno de los conceptos más importantes elaborados por el formalismo: el de “serie”. Para encontrar la literalidad, se hace necesario confrontar la serie literaria con las otras series.
b)   Lenguaje práctico y lenguaje poético:
A diferencia del lenguaje práctico, en el cual lo más importante es transmitir un “mensaje” de la forma más económica posible, el lenguaje poético hace pasar el “mensaje” a un papel secundario para instaurarse como valor en sí mismo.
c)  El valor del sonido como derivado del lenguaje poético:
Lo que inmediatamente se imponía, como consecuencia de estas afirmaciones, era desplazar la crítica literaria, del estudio del mensaje, al estudio fonológico del poema. Dicho estudio explicaría por qué el poema se impone como tal, sin necesidad de acudir a instrumentos de ciencias ajenas a la literatura.
d)   Indisolubilidad de forma y contenido:
Los formalistas se oponen a tal división, acusándola de ser una falsa disyuntiva. Apostrofan, sobre todo, la idea de que la forma es una especie de envoltorio del contenido.  El concepto de forma, pues, adquiere dimensiones mayores: no es una cáscara insípida, sino está preñada de significaciones. O, como dicen los formalistas: “la forma es una introyección del contenido”.


NUCLEO  2 Y 3
ESTUDIOS  DE HISTORIA Y
CRÍTICA LITERARIA












HISTORIA DE LA PEDAGOGIA.
PREGUNTAS GENERADORAS NÚCLEO 2 Y 3.

1.    ¿QUÉ CORRIENTES HAN ESTADO RELACIONADAS CON LOS ESTUDIOS LITERARIOS?

El siglo XIX  vio desarrollarse la otra gran disciplina que se ocupa de los estudios literarios, que es la Historia de la Literatura. Ésta es una rama de los estudios generales de Historia o, más en particular, de los estudios de Historia de la Cultura; también existen los Estudios de Estética, que en su aplicación a los estudios literarios han llevado al desarrollo del Nuevo Comparatismo y de la Estética Comparada (que compara los textos literarios con las artes plásticas), o bien la tradicional Kuntsgeschichtliche Grundbegriffe, expuesta por O. Walzel de forma teórica, que enfoca la Literatura bajo el prisma de la Historia del Arte.


2.    ¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE LA HISTORIA LITERARIA?

La expresión historia de la literatura se refiere al estudio histórico y sistemático de los escritos en prosa o verso que pretenden proveer entretenimiento o instrucción al lector-escucha, así como del desarrollo de las técnicas literarias usadas en la comunicación de esas piezas. Su objetivo es estudiar la variabilidad y evolución de las formas literarias, no su génesis, ya que ello incumbe a la psicología o a la sociología de la creación.

La historia literaria procura conocer e interpretar el pasado; trata de alcanzar y comprender hechos generales y representativos, así como estudiar sus interrelaciones y su evolución. La historia literaria se ocupa de un pasado que permanece vivo, las obras literarias.

El historiador literario lidia con documentos stricto sensu, pero estos documentos son aprovechados para iluminar la historia y la naturaleza de monumentos artísticos, realidades específicas que distan mucho de asemejarse a frías piezas de archivo y exigen una forma de conocimiento particular.

La historia estudia objetos únicos, sin paralelo ni equivalencia, y, por tanto, el historiador literario debe tener muy vivo el sentido de la singularidad, aunque nunca sea absoluta. Por ello, no debería preocuparse sólo de lo individual y lo original, sino que debe prestar atención también a los diversos elementos supraindividuales que condicionan la obra literaria.


3.    ¿                QUÉ OPERACIONES GENERALES Y BÁSICAS COMPORTAN LA HISTORIA DE LA LITERATURA?

-Bibliografía del autor:
El historiador literario necesita conocer con exactitud la bibliografía relativa a los autores y a las obras que pretende estudiar como obligación indeclinable de honestidad intelectual. La bibliografía de un tema nos revela lo que se sabe y lo que no se sabe sobre tal materia, los problemas resuelto y no resueltos.

-Autoría del texto:
Los problemas de la autoría de textos, pese a las razones aducidas por todos los que defienden una historia de la literatura sin nombres, constituyen en verdad cuestiones de gran importancia. Se trata de dilucidar múltiples aspectos estéticos e históricos de la obra estrechamente relacionados con la autoría: toda obra forma parte de un sistema literario, presenta vinculaciones con un contexto cultural y social, expresa determinada visión del mundo, etc.
-La edición crítica:
El proceso de transmisión de una obra literaria produce siempre transformaciones y corrupciones de su texto, ya por la incuria e ignorancia de los copistas o editores, ya debido a la acción de censores o a modificaciones introducidas por terceros.

-Fechado de un texto:
EL establecimiento de la fecha de redacción de una obra o de sus diversas partes puede tener mucha importancia para el examen de otros problemas, como las influencias recibidas, la evolución estilística de un escritor, la homogeneidad… El problema del establecimiento de la fecha de un texto viene porque puede que no exista ningún dato sobre la misma o sea falsa o la redacción del texto sea tan larga que hay que fechar las partes.

-Modificaciones de la obra:
El escritor puede modificar, a veces profundamente, sus obras de una edición a otra. La historia literaria analiza cuidadosamente estas modificaciones, procurando explicar sus motivos, los gustos artísticos que reflejan, la evolución estética que traducen.

-El sentido literal del texto:
El conocimiento de la literariedad de un texto representa una condición sine qua non para el conocimiento de la literariedad de ese mismo texto. El historiador debe esclarecer el significado de los vocablos, el valor de las construcciones sintácticas y el sentido de las frases, recurriendo a conocimientos filológicos y lingüísticos.

-El sentido literario:
Para establecer el sentido literario de una obra, hay que poner de manifiesto los valores estéticos, intelectuales y afectivos presentes en dicha obra; hay que analizar su estilo y sus recursos expresivos; hay que estudiar las concepciones religiosas, morales, sociales y filosóficas que se revelan en la obra.
-Génesis de la obra literaria:
La historia de la literatura tiene que ocuparse también de conocer todas las circunstancias que puedan haber contribuido a la concepción y desarrollo de la obra literaria. El historiador tiene que prestar atención a la biografía del artista, que le ilustra acerca de la fisonomía psicológica y moral del autor y le ilumina los episodios o acontecimientos íntimos que puedan haber generado la obra o que en ella se reflejen.

-Influencias y fuentes de un autor:
El escritor forma y madura siempre su arte en contacto con otros escritores, pasados o contemporáneos. La búsqueda de fuentes e influencias, tal como fue y es entendida por muchos historiadores, constituye labor de mera erudición, como si la obra literaria fuese resultado mecánico e inerte de una yuxtaposición de elementos.

-Éxito e influencia:
Para conocer el éxito alcanzado por una obra es necesario consultar las bibliografías, ver las ediciones y las reimpresiones que ha tenido, así como las respectivas tiradas, examinar los sectores sociales en que ha penetrado… Además, toda obra es deudora frente a una tradición literaria, que influye en ella; cada obra, también, modifica a su vez esa tradición, transformándose en centro de irradiación de nuevos valores artísticos.


4.    CUÁL ES LA RELACIÓN QUE SE PUEDE ESTABLECER ENTRE LOS ESTUDIOS LITERARIOS Y SU PROYECCIÓN EN LA PEDAGOGÍA DEL SENTIDO?

La relación se puede establecer en un ejemplo postulado como lo es San Francisco de Asís “patrono de los ecólogos” fue una persona apasionada por el medio ambiente, amando a Dios, a la naturaleza y a cada ser por más insignificante que pareciera. San   Francisco sentía la necesidad de proteger la vida de todos los seres, porque para él los demás seres diferentes del hombre los consideraba como hermanos y hermanas ya que todos resplandecen por igual a la imagen de Dios.

En la actualidad se ha ido perdiendo el legado de san francisco, los seres humanos están acabando con la naturaleza, quitándole la vida al planeta, extinguiendo el hogar de todos los seres vivos.

El antropocentrismo se ha encargado de dejar a un lado la espiritualidad para preferir un mundo económico basándose en la destrucción del medio ambiente destruyendo todo a su paso sin pensar las consecuencias que podrá llevar dicha acción.

Pero entidades, ecólogos y personas dedicadas al medio ambiente como lo fue san francisco están haciendo recapacitar a las nuevas generaciones para cuidar la naturaleza y a todos los seres que la rodean, dichos entes nos están recordando el pensamiento de san francisco, teniendo presente que el llego a ser una persona la cual afirmaba   que el hombre y la naturaleza tienen el mismo valor, y si un organismo necesita algo del otro se hará de una forma adecuada explicada con la siguiente frase: “a los hermanos que hacen leña prohíbe cortar del todo el árbol, para que le quede la posibilidad de echar brotes”.

 La relación de la búsqueda  de la unidad en el estudio literario  y las herramientas que van construyéndose a partir de las experiencias pedagógicas del entorno y contexto.


5.    POR QUÉ LA COMPRENSIÓN DE LECTURA  QUE SE ORIENTA EN LA EDUCACIÓN, NO HA PERMITIDO RECONOCER LA NATURALEZA DE LA LITERATURA; IMPIDIENDO APROPIACIÓN INTEGRAL DE LA SIGNIFICACIÓN?

Es comúnmente aceptado que la escuela tiene como una de sus metas la formación o reforzamiento del hábito lector. Es también ampliamente conocido que se suele hablar de una crisis de la lectura. Es motivo de análisis, tanto en libros como en artículos, conferencias y foros, la supuesta tendencia a leer cada vez menos, tanto entre los niños, como entre jóvenes y adultos. Las instituciones educativas demuestran especial preocupación por este hecho, que sabemos ha generado diversas interpretaciones. Se ha puesto especial énfasis en señalar que nuestros niños y jóvenes ya no responden a los mismos intereses que fueron los que, en generaciones atrás, despertaron la ilusión para leer determinados temas, géneros, obras, que parecen hoy no concitar el mínimo de atracción. Se ha producido una fractura generacional que ha envuelto cambios significativos en cuanto a intereses, gustos, preocupaciones.

La escuela tiene que desenvolverse dentro de los cambios que nos ha tocado vivir. Como toda etapa de transición significa desconciertos, dudas, nuevos objetivos y nuevos procedimientos. Estos cambios exigen, de parte de los profesores y de todas las personas e instituciones vinculadas con la cultura, conocer y enfrentar los nuevos desafíos, tratando de encontrar respuestas y soluciones inteligentes, plenamente realistas.

La lectura constituye un objetivo tanto de la escuela como de la familia y de la sociedad toda. Inmersa en la sociedad y en la cultura que suele denominarse posmoderna, enfrenta una serie de problemas que es necesario conocer para, con ese fundamento, concebir esas respuestas realistas que se suelen demandar.

El objetivo central es lograr un acercamiento al tema maravilloso de la lectura, pero centrado en nuestra posición de educador. No se pretende dar recetas de cómo hacer lectores, que dejamos establecido desde el comienzo nadie las conoce, simple y llanamente porque no las hay. Nuestra intención es lograr una mayor divulgación de tan importante y trascendental tema, porque conociéndolo -lo más adecuadamente posible- sabremos comprender sus mecanismos y desentrañar sus complejidades. Es ese conocimiento lo que realmente nos brindará la más valiosa ayuda para alcanzar nuestras metas en cuanto al fomento de la lectura, que necesariamente tiene que tener en cuenta las nuevas modalidades, los nuevos intereses y las nuevas tecnologías. La lectura en formato digital no es el futuro. Es ya presente y como tal tiene que ser también de nuestro interés. La pasión lectora, independientemente de su soporte, tenemos que trasmitirla. No hay llave mágica para abrir el mundo de la lectura. Constituye un desafío. No hay camino único por el cual transitar hacia el lectoespacio. Si logramos contagiar nuestra pasión lectora, conseguiremos abrir la puerta hacia el maravilloso mundo de la lectura. Por esta razón no se le da prioridad a la naturaleza de la literatura por la falta de interés lector.


6     QUÉ ELEMENTOS INTEGRAN LAS AUTONOMÍAS DEL DISCURSO Y DE LA APERTURA DE LA REPRESENTACIÓN A TRAVÉS DE MODOS ESTÉTICOS?

Un discurso es un acto de habla, y por tanto consta de los elementos de todo acto de habla:
Locativa o locucionario: es decir, el acto de decir un dicho (texto) con sentido y  referencia.
Ilocutivo o ilocucionario o el conjunto de actos convencionalmente asociados al acto ilocutivo.
Acto perlocutivo o perlocucionario: los efectos en pensamientos, creencias, sentimientos o acciones del interlocutor (oyente).
El discurso es el razonamiento extenso dirigido por una persona a otra u otras, es la exposición oral de alguna extensión hecha generalmente con el fin de persuadir, y que ella como dijimos se encuentra conformada por tres aspectos que son:
Tema o contenido del discurso, Orador y Auditorio.
En primer lugar, tenemos el contenido del discurso, el cual debe ser tejido en el telar de las experiencias, debe estar copado de detalles, ilustraciones, personificaciones, dramatismo y ejemplos en algunos casos; y todos estos expresados con términos familiares y concisos los cuales den la comprensión y el entendimiento adecuado; en donde lo que se quiere decir sea entendidos por todos.
Todo texto está basado en la idea central ligada a un objetivo, por ellos es importante tener en cuenta los elementos del orador  además también presenta las ideas secundarias que complementar el texto.
Algunos elementos relevantes identifican contexto:
Las circunstancias a la cual está dirigida.
Identificas las frases y las palabras claves que expresan la idea principal o secundaria.

 

7     HAGA UNA REFLEXIÓN EN TORNO AL PODER QUE EJERCE LA LITERATURA SOBRE EL APARATO RETÓRICO Y EL ENUNCIADO.

En el análisis  que se hace en primer lugar haciendo articulación que se tenga  con los preconceptos para ir determinando los argumentos presentes  y así se va construyendo el concepto ya sea para una forma crítica  que fortalezca o de manera única de información.

Además del enunciado del contenido de la retórica, de repasar qué actividades quedaban englobadas bajo ese nombre, creemos que es necesario marcar un límite con otro concepto afín, con el que a veces se superpone la retórica, englobándolo o quedando englobada por él, según los casos. Y éste es, por supuesto, el de literatura, todavía más escurridizo que el de retórica. En efecto, una cuestión capital para situar adecuadamente a la retórica es precisar su relación con lo que llamamos literatura.

En todas las historias de la literatura latina se plantea lo problemático de que exista un corpus claramente delimitable que constituya el objeto de estudio de esa disciplina. Uno de los obstáculos en los que, con razón, más se repara es el del anacronismo que ello implica: los romanos no tenían un concepto de «literatura» como el actual, e historiar esa «literatura» conlleva reunir textos que sus autores y destinatarios originales concebían como pertenecientes a ámbitos, en muchos casos, considerablemente distintos. Paralelo a este hecho es que cualquier reflexión romana -o antigua- sobre los textos «literarios» pasa automáticamente, con el mismo anacronismo, a ser «crítica literaria»; y la reflexión más sistemática, compleja y rica sobre el lenguaje organizado en la antigüedad es, por supuesto, la retórica. Así, es frecuente encontrar resúmenes o visiones generales del conjunto de la retórica romana en obras que pretenden relatar una historia más o menos amplia de la crítica literaria o del discurso metaliterario.




8     QUÉ IMPLICACIONES TIENE EL CONSIDERAR EL ABORDAJE SEMIÓTICO DE LA LITERATURA SEGÚN ECO Y OTERO.
UMBERTO ECO     reconocer un espacio teórico sobre la producción de significación a partir de la deducción., el hace un acercamiento a los textos publicitarios, integrando la literatura y la semiología en el cual el pensamiento crítico es una sola explicación. Además relaciona la significación a partir de las actividades cotidianas.
El relaciona varias formas en la relaciona el significado.
Apocalípticos: persuasiva
Eugemista: con una suave violencia se induce a seguir determinados instrucciones.
Oscila entre un condicional.
Esta sujeta a olvidos y a sucesos rápidas de significación sin que pueda defenderse como un recurso filosófico.
ESTRUCTURA DEL AUSENTE en esta obra eco intenta comprobar la posibilidad de estudiar códigos estructuras en los fenómenos de la comunicación.
De esta manera la verdadera fuente de información no será el mensaje en si, si no el sentido que le asigna al código.
Denotación: Parte de la significación que se caracteriza por su estabilidad y su valor formal.
Connotación: es el conjunto de unidades en la cual se debe tener el destinatario

9     QUE ELEMENTOS CONTRIBUYEN A LA COMPRENSIÓN DEL SENTIDO DESDE LA SEMIÓTICA?

Semiología es un término usualmente intercambiable con el de semiótica, éste último preferido por los anglosajones; el primero, por los europeos continentales y por los latinoamericanos. De hecho, Charles Sanders Peirce fue, al parecer, el primero en usar el término semiotic, aunque fue otro estadounidense -Charles William Morris- quien realizó el primer proyecto completo para una semiótica.

La semiótica se define como el estudio de los signos, su estructura y la relación entre el significante y el concepto de significado. Los alcances de la semiótica, de la misma manera que su relación con otras ciencias y ramas del conocimiento, son en extremo amplios.

Se propone que la semiótica sea el continente de todos los estudios derivados del análisis de los signos, sean estos lingüísticos (semántica) o semióticos (humanos y de la naturaleza). Existen muy pocas clases de signos, como el signo lingüístico o el signo clínico, cuyas descripciones se pueden consultar en el artículo correspondiente, o a través de signo (desambiguación).

Según otro punto de vista, el de Charles Sanders Peirce, la "semiótica" es la que debería incluir a las demás ciencias que tratan de los signos en determinados campos de uso o del conocimiento. Este pensamiento es coherente con el hecho de que la semiótica se plantea como la ciencia básica del funcionamiento del pensamiento, intentando responder la interrogante de cómo el ser humano conoce el mundo que lo rodea, cómo lo interpreta y cómo construye y crea conocimiento y lo transmite. Por esto, la semiótica ha llegado a ser planteada como la ciencia de las ciencias rivalizando con la epistemología.

Algirdas Julius Greimas presenta la teoría semiótica como la relación fundamental entre el sujeto que conoce y el objeto conocido, y tiende a precisar las condiciones de producción de sentido. Además de las exigencias del método que ayuda a formular esas hipótesis en una serie de axiomas como estructuras elementales de la comunicación.

Algunos autores han definido la semiótica como la ciencia que estudia todos los sistemas de signos en general incluyendo al lenguaje humano. Es necesario recalcar que el lenguaje humano es el sistema de signos (simbólico) más complejo que existe, es decir que el signo lingüístico es comprendido como la asociación más importante en la comunicación humana.

10  ¿CUÁL HA SIDO EL PAPEL DE LA INTERTEXTUALIDAD EN EL ABORDAJE DE LA OBRA LITERARIA?

Se entiende por intertextualidad, en sentido amplio, el conjunto de relaciones que acercan un texto determinado a otros textos de variada procedencia: del mismo autor o más comúnmente de otros, de la misma época o de épocas anteriores, con una referencia explícita (literal o alusiva, o no) o la apelación a un género, a un arquetipo textual o a una fórmula imprecisa o anónima.

En su forma más restrictiva, tal como la formula el narratólogo Gérard Genette en su obra Palimpsestos. La literatura en segundo grado, la intertextualidad es una modalidad entre algo más extenso denominado transtextualidad, y se trata de:
Una relación de copresencia entre dos o más textos, es decir, eidéticamente y frecuentemente, como la presencia efectiva de un texto en otro. Su forma más explícita y literal es la cita (con comillas, con o sin referencia precisa)... El plagio, que es una copia no declarada pero literal... La alusión, es decir, un enunciado cuya plena comprensión supone la percepción de su relación con otro enunciado al que remite necesariamente tal o cual de sus inflexiones, no perceptible de otro modo.

11  QUÉ RASGOS MÁS SOBRESALIENTES SON REFERENCIADOS POR KARL-HOKUT EN IMAGINACIÓN Y BARBARIE.

El Humanismo es un movimiento intelectual, filológico, filosófico y artístico europeo estrechamente ligado al Renacimiento cuyo origen se sitúa en el siglo XV. Retoma el antiguo humanismo griego del siglo de oro y mantiene su hegemonía en buena parte de Europa hasta fines del siglo XX.
Los rasgos más sobresalientes que se hallaron en esta época por parte del autor KARL-HOKUT fueron los de la historia de la cultura y los de la literatura en torno a la  moral y el cristianismo de la época.







PREGUNTAS GENERADORAS


 NÚCLEO NÚMERO 4



                                                                                         





HISTORIA DE LA PEDAGOGIA
NÚCLEO #4
¿Cuáles son los rasgos más relevantes en el proceso histórico de la novela?

1.     Qué tipo de desarrollos históricos, ideológicos ha manifestado la novela hasta adquirir las características de modernidad?
Desde la antigüedad se han escrito narraciones en prosa a las que se ha aplicado de manera indiscriminada el término novela. Muchos relatos que más tarde se incorporaron a la tradición literaria europea tienen su origen en Egipto. El primer texto indio que cabe considerar como precursor de la novela es quizá el Daśakumāracarita (Cuentos de diez príncipes), un romance en prosa de Dandin, escritor en sánscrito de finales del siglo VI d.C. La primera novela en opinión de algunos expertos es el relato japonés Cuento de Genji (siglo XI), de Murasaki Shikibu. El género gozó de gran popularidad entre los griegos durante los primeros siglos de la era cristiana.
El relato largo en verso narrativo, la abundante cantidad de romances en prosa y los fabliaux franceses florecieron en Europa durante la edad media y su contenido se alimenta de los recuerdos contados y transmitidos por la tradición sobre los héroes más o menos históricos o legendarios y sus proezas. Estas obras contribuyeron al desarrollo de lo que más adelante será la novela pero que en esta época no tiene nombre como género, y se les conoce tanto como ‘libro’ piénsese en la doble denominación libro o novela de caballerías, por ejemplo, ‘historia’ o ‘tratado’ .La perspectiva antropocéntrica que caracterizó al renacimiento tuvo una repercusión importante en el desarrollo de la novela, por otra parte el punto de vista del autor se desplaza y deja de observar a los héroes antiguos para fijar la mirada en los individuos de su época, fuesen éstos pastores, mendigos, hidalgos, clérigos, soldados, zagalas, alcahuetas o monjas. Además la narración se detenía en su forma de vida y en sus conflictos, generalmente amorosos, aunque también propios de los azares de la vida cotidiana: económicos, de aventuras o de supervivencia. Esta novela narra las aventuras de un caballero enloquecido por sus innumerables lecturas de novelas de caballería.
En la América española, aparecen a lo largo del siglo XVII ejemplares de obras en las que se mezcla la novela, el relato pastoril y ciertos elementos ascéticos y religiosos, reflejo fiel de la ideología dominante.
DESARROLLO DE LOS GENEROS
Las diversas categorías de novela aparecidas durante el siglo XVIII no son independientes ni se excluyen mutuamente. La novela didáctica expone teorías sobre la educación u opiniones políticas. La novela gótica introduce el elemento del terror a través de apariciones, sucesos sobrenaturales, cadenas, mazmorras, tumbas y una naturaleza que muestra su rostro más sobrecogedor.
La comedia de costumbres ha sido uno de los géneros más populares en la novela británica y refleja a través del lenguaje y el comportamiento el conflicto entre diferentes personajes condicionados por su cultura y su entorno social. Las protagonistas son normalmente muchachas que buscan el conocimiento de sí mismas y que no siempre logran marido. El ingenio, la ironía y la percepción psicológica de Austen se combinan con un estricto sentido de los modos adecuados de conducirse en sociedad.
A lo largo del siglo XVIII se observa en Europa una reinvención o transformación radical del género novelesco que afecta tanto a los mecanismos de la producción del texto como a los de su recepción;  pasa a convertirse en vehículo de transmisión de ideas y conocimientos. Sin embargo, la fortaleza de los modelos ingleses y franceses aconsejó a los novelistas de otros países optar por la vía de la adaptación o la traducción directamente antes que emprender un camino propio..
Después de todo este proceso que mantuvo la novela desde finales del siglo  VI d.C. hasta  inicios del siglo XVIII se demostró que los  grandes escritores podían enfocarse en los diferentes ambientes donde se podía desarrollar una historia que cautivara el corazón y la mente de los lectores haciéndolos permanecer metidos en los textos hasta culminar su lectura, además de esto podemos ver como la literatura de este tipo aun es vital en el desarrollo no solo de países como Francia o Inglaterra sino en países latinos como el nuestro, después del siglo XIX se puede decir que la novela obtuvo más importancia y que no solo fue leída, fue imaginada y dramatizada por diferentes personalidades que se metieron en los zapatos de otras figuras que podían ser imaginarias o que pertenecían a un lugar determinado.

2.    ¿A QUE HACE REFERENCIA LA NUEVA NOVELA?
Cada una de las partes de La Nueva Novela puede ser considerada como un todo, porque cada una de ellas obedece a ese sentido que le da constitución a un poema; pero a su vez todos ellos son fragmentos de esa totalidad que es el libro mismo, el que se construye en su contenido como un sistema de referencias, las que operan permanentemente en todas direcciones..
Llama la atención que el humor presente en la poesía de “La Nueva Novela” sea confundido con nociones del pensamiento científico, apreciación desmentida por el mismo autor, quien defiende el humor de sus poemas alegando que una asociación a las ciencias sería restrictiva. Pero su cercanía con el lenguaje científico es evidente, el poeta recurre a temas como: el Espacio y el Tiempo, álgebra, psicología, geografía y la lógica.
Leer la poesía de  juan Luis Martínez resulta sencillo, desconcertante, entretenido; y da pie, incluso, para que algunos científicos vieran en la poesía de Martínez un problematización profunda de la lógica, y no el juego poético que el autor buscaba. Hablar de la poesía de Juan Luís Martínez es remitir a terrenos donde lo visual se mezcla con lo lingüístico para completar una nueva forma de expresión. La palabra y las imágenes logran constituirse como un bloque comunicativo muy fuerte y efectivo, a la vez que mantienen al lector en un constante estado de vacilación. Y sin ir más lejos “La Nueva Novela”, que de novela no tiene nada, Martínez logra descolocar al lector con un título que lo enfrenta al libro de otra manera.


3.    Qué consideraciones generales se han planteado sobre la importancia del género desde la óptica de Francois Maurice, Catherine Porter, William faulkner, Milán Kundera , García Marques, y Ernesto Sábato?
(Gina)


4.    Qué tópicos están en juego a la hora de organizar, clasificar el género novelesco?
La novela es una ficción narrativa en prosa, extensa y compleja de sucesos imaginados y parecidos  a la realidad. El novelista crea sucesos nuevos pero verosímiles y los narra con belleza literaria. La aspiración máxima de la novela es despertar en el lector el gusto y el placer por la lectura, su prosa por lo tanto debe ser a mena e interesante y sus descripciones claras.
CARACTERISTICAS.
Tres son las características básicas de la novela.
Una narrativa extensa: las novelas tienen, generalmente entre 60000 y200000 palabras o de 300 a 1500 páginas.
El relato aparece como una trama más complicada o intensa con mayor número de personajes que además están más sólidamente trazados, ambientes descritos  pormenorizadamente etc.
 Es de ficción lo que la diferencia de otros géneros en prosa como la historia o el ensayo.

5.            Cuál es el balance y las perspectivas en torno a un siglo de poesía?
Durante el período en que América Latina se encamina hacia lo que Octavio Paz describió como "la puesta de sol de los movimientos de vanguardia" dos polos surgieron en la poesía: el purismo y antipurism. El primero fue hyperartistic e indiferente a la realidad, la segunda fue muy relacionada con la realidad, la vida y la historia cotidiana individual y colectiva. Desde fuera del purismo inicial basado en la poética francesa de Paul Valéry y la poética española de Jiménez y Jorge Guillén (ver Lezama Lima), surgió entonces dos tendencias, la metafísica (los "Contemporáneos" mexicanos) y los religiosos (Pellicer, Sara de Ibáñez). En antipurism se desarrolló la poesía militante o participando estrechamente asociado con la Guerra Civil Española (Neruda, Vallejo, Nicolás Guillén), varias luchas políticas de los países latinoamericanos y los temas de la dictadura y el exilio (Juan Gelman, Mario Benedetti). En oposición a los excesos del purismo y el creacionismo de Huidobro, también desarrolló una cadena de la poesía ocupa de la realidad psíquica de los impulsos y sueños, lo que abre el espacio para la escritura automática y la imaginación surrealista (Paz, Mutis, Eielson) .



PREGUNTAS GENERADORAS
 NÚCLEO NÚMERO 5.



                                                                                         













PREGUNTAS GENERADORAS NÚCLEO NÚMERO 5.





1. ¿Qué tipo de relaciones se generan entre las teorías lingüísticas y literarias y la práctica docente?

Los aportes teóricos de  las disciplinas lingüísticas y literarias han  llamado la atención sobre la ausencia de marcos que den cuenta de la lectura y la escritura como prácticas sociales compartidas que, por adentro y por afuera de la escuela atraviesan el conjunto de la enseñanza. De esta forma conviene subrayar la necesidad de enriquecer las consideraciones sobre los objetos lengua y literatura (y sus relaciones) y volver a discutir su construcción como objetos de enseñanza considerando diversos aportes.

Entre ellos, interesan los desarrollos de la sociolingüística como marco de referencia que permitirá poner en discusión aspectos centrales de una pedagogía de la lengua: las nociones de lengua estándar, de diversidad lingüística, de cambio, de norma lingüística, de interacción, de registro, entre otras. Estas nociones ofrecen un marco apropiado para la reflexión del docente acerca de las prácticas lingüísticas a la vez que deben convertirse en conceptos productivos para el desarrollo de prácticas de enseñanza concretas. Otro ejemplo posible es el de las teorías sociológicas de la literatura, de los estudios culturales, de la etnografía como referencias teóricas ricas a la hora de dar cuenta de procesos sociales de lectura entendidos no como meras “competencias”, “habilidades”, o “procedimientos” concebidos desde cierta representación homogeneizante de raíz cognitivista de lo que son las tareas del lector y del escritor.

2. ¿Qué elementos transcendentales hacen presencia en la enseñanza de la literatura en la última década?

Observamos que al igual de lo que sucede en los enfoques para la enseñanza de la lengua materna, la literatura ha vivido un desarrollo en sus abordajes teóricos. De los enfoques prescriptivos, retóricos, contemplativos de antes se ha pasado a las concepciones teóricas del presente.

No se puede decir que una teoría literaria sea más avanzada que otra. Simplemente plantean diversas perspectivas del objeto literario. De acuerdo con muchas situaciones y circunstancias, cada perspectiva teórica se ha fijado más o menos en tal o cual característica de lo literario: El lenguaje, el contenido, el contexto, la interpretación, el destinatario, los efectos, las causas.

De esta manera para los formalistas rusos, iniciadores de la teoría literaria en el presente siglo, lo importante a nivel literario no estaría en el contenido de lo expreso, sino en los medios utilizados para decirlo. Quizá los temas siempre han sido los mismos, lo que cambia es la manera de expresarlo. El arte se convierte entonces en un recurso para que el mundo se exprese.

En una concepción marxista de la literatura lo importante sí va a ser el contenido y lo que éste pueda ofrecerle al que lo aborda. Para el marxismo el arte debe convertirse en un medio de desalienación, en una herramienta para la conciencia, en una alternativa para el distanciamiento del mundo, que nos permita transformarlo.

Con el auge de la lingüística de Ferdinand De Saussure, las concepciones estructurales se pusieron también en vigencia y abordaron lo literario, llegando hasta el límite, hasta el agotamiento de la interpretación. Todo parecía tener sentido en este modelo de análisis de lo literario. Nada se quedó sin explicación.

Intentando salir de la esfera decodificante del estructuralismo, surgieron en las últimas décadas las llamadas corrientes posestructuralistas. Para estos el significante puede ser leído de múltiples maneras; el significado no es único. Los sentidos del significante pueden ser rastreados efectivos, estéticos, revolucionariamente. La lectura del significante se vuelve entonces en esta perspectiva, de carácter plural, problemática, subversiva. La intención no es comprender el código sino hacerlo estallar.

En los últimos tiempos ha surgido también una concepción de la literatura que reivindica el papel del lector, la llamada semiótica de la recepción. Más importante que el texto, que el código, que el autor, es el lector. Cómo debe ser un lector modelo, será la preocupación principal de esta perspectiva teórica.

Pero la literatura tiene también otras posibilidades de abordaje distintas a las teóricas y formales. Una de ellas ha sido siempre la perspectiva histórica, descriptiva, evolutiva, que expone los movimientos literarios, los estilos, las escuelas. Igualmente existe la perspectiva de los géneros: Narrativa, dramática, lírica, ensayo. También la de los géneros menores y la denominada subliteratura.

También cabe mencionar de manera destacada el campo de análisis propuesto sobre la literatura desde la perspectiva constructiva y cognitiva. Para este enfoque, no se trata solamente de destacar, como siempre se ha hecho, el carácter formativo de lo literario, sino de estudiar rigurosamente el aporte imprescindible que lo literario puede ofrecer en la construcción de las estructuras mentales, afectivas, estéticas, procedimentales de un sujeto. Vale citar acá la defensa que del pensamiento poético hace Jerome Bruner, cuando lo compara con la otra posibilidad de pensamiento del ser humano, el pensamiento analítico, propio de las ciencias experimentales, encontrando Bruner que es el pensamiento poético el que posee la mayor exigencia de abstracción, recursividad, problematización.



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